Ventajas de Pintar Sobre Madera y MDF.

El lienzo es el soporte más popular sobre el cual pintar. El gusto de ver una tela blanca, limpia y tensa ciertamente invita a la expresión. Más esto no lo convierte en el único o el mejor soporte para la pintura. Como toda base artística, tiene sus pros y sus contras. Lo cierto es que su fama ha quitado atención a otros medios que también merecen elogio. Tal es el caso de la madera, el MDF y otros conglomerados que incluso rebasan en cantidad y cualidad los puntos a favor del lienzo. A continuación te platicamos algunos.

  1. Las pinturas elaboradas sobre madera se deterioran menos.

Varios museos y restauradores están de acuerdo en que las pinturas hechas sobre paneles de madera se conservan mejor a lo largo de los siglos. Su rigidez ayuda a que sufran menos abolladuras y perforaciones al momento de ser trasladadas o reacomodadas. Si se encuentran colgadas o dispuestas cerca de una ventana, el riesgo de que un viento fuerte las raje es inexistente. Cosa que ciertamente no sucede con los lienzos.

2. Las pinturas elaboradas sobre madera son más fáciles de reparar.

Si por accidente una pintura elaborada sobre lienzo sufre un resquebraje, no sólo será la imagen la que habrá que reconstruir, sino la tela misma. La colocación de parches y el zurcido o pegado de los mismos sobre la tela, si no es hecho cuidadosamente y quizá por un profesional, dejará marcas y relieves notorios que arruinarán la estética del cuadro. Esto puede incluso afectar el efecto que las pinceladas tienen sobre la zona reparada y, por consecuencia, alterar la imagen al momento de su reparación.

En cambio, al tratarse de reparar un panel rígido como lo son la madera y el MDF las complicaciones son menores. Si el daño no tocó la imagen, como por ejemplo en una abolladura en la parte trasera de la lámina, se resana fácilmente sin necesidad de conocimientos muy profundos sobre restauración. Esta reparación no es visible al ojo del público. Si el daño tocó la imagen, no hay necesidad de parchar. La solución es simplemente pintar sobre él.

3. Los paneles de madera y MDF son perfectos para las almas libres.

Si eres de los que disfrutan sacarle jugo al pincel y utilizarlo enérgicamente, la madera y el MDF son para ti. Su rigidez hace que, a diferencia del lienzo, no reboten cuando se pinta enérgicamente sobre el. Al utilizarlos para pintura al aire libre, el viento no es un factor que los incomode. Cosa que si sucede con el lienzo por su ligereza.

4. Las pinturas elaboradas sobre madera tienen un acabado más lizo y brillante.

Tras pintar sobre una tabla de madera o MDF, notarás que el resultado final es una imagen unánime. No importa si añadiste una mayor cantidad de pintura sobre una zona y una menor cantidad sobre otra, el efecto que resulta es el de una imagen liza y sin relieves como de maqueta. Cuando se pinta sobre lienzo y sobre todo cuando no se es un artista muy experimentado, es más complicado llegar a este resultado.

5. El secado es mucho más eficiente cuando se pinta sobre tablas de madera y MDFs.

En un lienzo, un exceso de pintura acrílica o de agua tarda más en secar que en un MDF. Además de que una vez seco, exceso de pintura dejará un alto relieve notorio que restará unanimidad al total de la pintura. Por el contrario, en un MDF la absorción del agua y del acrílico es mucho más rápida y esto ayuda a que el secado sea más eficiente. Este material absorbe de tal manera que desecha todo el excedente y deja sobre la superficie solo lo que la imagen requiere. Resultando así en un acabado más lizo, sin relieves ni texturas no deseadas.

6. Añadir elementos nuevos a una pintura hecha sobre madera o MDF es mucho más simple que hacerlo a una elaborada sobre lienzo.

Es el mismo tema de la generación o no generación de relieves o texturas no deseadas. Cuando se pinta sobre un MDF, por ejemplo, se pueden añadir nuevos elementos a la composición casi de inmediato. Colocar un barco sobre un mar ya pintado previamente es fácil. No se mezcla con las pinturas con las que fue pintado el mar y no añade volumen físico a la superficie. Pintado sobre un lienzo, requiere de un mayor tiempo de espera por parte del pintor que el mar se seque antes de colocar el barco y, además, puede generar el efecto físico de estar “encima de él” en lugar de “ser parte de él” por el simple hecho de que añadir material a la superficie sin que este se absorba correctamente o se incorpore totalmente al soporte.

 

Si algo no te gustó de tu pintura sobre tabla, puedes pintar sobre la imagen algo nuevo y se soluciona sin que el nuevo elemento se vea abultado o encimado sobre el anterior.

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